Es para mí un señalado honor y su responsabilidad consecuente representar a La Fundación Rotaria de Rotary lnternational en esta reunión que pone fin a un ciclo de relacionamiento con esta prestigiosa Universidad del Salvador a través del cual han logrado su maestría en estudios internacionales sobre la paz y la resolución de conflictos un significativo número de estudiantes provenientes de todo el mundo y que se han proyectado, también, a todo el mundo siendo verdaderos referentes en el ámbito de sus actividades tanto en gobiernos como en ONG.
Estamos a diez años de la primera selección de alumnos que los clubes del mundo de Rotary encararon con la ilusión de aportar líderes especializados en una noble tarea: trabajar por un mundo en paz, no solo alejado de la guerra sino, y fundamentalmente, asentado en dos pilares básicos: la justicia y la solidaridad.
En esta década han transitado por estas aulas alumnos de los más diversos orígenes, desde aquella primera promoción del año 2004, interesados en una temática actual, vasta y comprometida como lo es la violencia, desde lo social a lo político y los conflictos locales que no son pocos ni menores en esta Latinoamérica que pugna por sobrevivir a pesar de los permanentes embates a que es sometida por intereses de todo tipo.
Vasta y comprometida temática, acabo de decir, como que así de vasto y comprometido es el accionar de Rotary y lo son las actitudes de los rotarios que ofrecen su tiempo y sus habilidades para llevarlo adelante.
La proclamación mundial para la paz urbana, inspirada por nuestro presidente mundial Luis Vicente Giay promueve la toma de medidas por los gobiernos en contra de la violencia urbana y ha sido suscripta por jefes de estado reconociendo el historial de Rotary y su consagración al mejoramiento de las condiciones de vida de la población de todas las ciudades del mundo, compartiendo la gestión humanitaria de los rotarios y alentando su labor permanente para la construcción de un mundo más estable y en el que reine la paz.
Es que el futuro no es tan desolador como parece o como nos lo presentan los agoreros o interesados políticos de turno.
La experiencia dolorosa del siglo pasado transmitida al actual nos advierte que la hipocresía de muchos los ha hecho y los continúa haciendo hacer invocaciones a soluciones donde no las hubo nunca ni las habrá por causa de sus mezquinos intereses
Los rotarios sabemos que la paz se construye dándole a cada uno la posibilidad de vivir con dignidad y en ese sentido los esfuerzos de Rotary han sido, son y serán ingentes a través de sus múltiples programas desarrollados para dar posibilidades de superación personal y profesional.
Pobreza, hambre, vida digna, educación, entre otros tan importantes como erradicar la poliomielitis, son temas comunes para los rotarios y por los cuales bregamos sin cesar y no de ahora, sino desde siempre y me refiero a más de cien años.
Siempre hubo pobreza, hambre, enfermedades e ignorancia en el horizonte impostor de aquellos que aprovechan este oscuro escenario para disimular su invocación a solo
Los derechos de una parte de la sociedad protegiéndose en aquellas falencias, la mala memoria, el desinterés o lo que es peor, la complicidad de los oscuros intereses que representan.
Para evitar que esto llegue a nuestros herederos, desde Rotary bregamos por un mundo mejor, que reduzca sus diferencias, que amplíe sus horizontes, que ofrezca oportunidades.
Un mundo donde impere la paz, la libertad, la justicia.
Un mundo donde sea el derecho quien regule nuestras acciones y no lo sea la fuerza de quienes se sienten dueños de nuestros derechos.
Un mundo que soñamos los rotarios e intentamos hacerlo con el accionar diario, solidario y comprometido de muchos y entre ellos quienes hoy, en esta convocatoria, han dado su tiempo y su talento para avanzar un paso más en esta difícil escala hacia la justicia.
Este programa precursor y ambicioso, único me atrevo a decir, está dando sus frutos con las varias promociones de cientos de becarios de Rotary pro paz mundial que hoy encontramos en los más distintos escenarios mundiales ejercitando sus conocimientos tras la ilusión, que compartimos los rotarios, de que la paz se logrará con acciones pequeñas o grandes, individuales o colectivas, locales o globales.
A estas promociones les continuaran otras y otras, lamentablemente ya no egresadas de esta prestigiosa universidad, y su aporte será incesante y calificado como así también lo es la tarea de los centros de Rotary para estudios internacionales donde se cursa esta maestría.
Antes de concluir esta reunión los invito a que imaginemos a este mundo, que hoy nos preocupa por sus desigualdades y sus incomprensiones, encaminando sus pasos hacia los ideales de la tolerancia y la cooperación entre sus pueblos con el objeto de alcanzar la paz y la comprensión mundial.
Para muchos esta propuesta puede ser un sueño o una utopía.
Para nosotros los rotarios, como para quienes porque nos comprenden nos acompañan, es un feliz sueño que soñamos permanentemente.
Quizá deje de serlo en no tantas décadas, pero cualquiera sea el número de ellas para lograrlo, a todos les cabrá el reconocimiento de las futuras generaciones por haber sido parte de muchos esfuerzos compartidos para lograr el mundo que soñamos.
Gracias y felicitaciones serán mis palabras finales.
A la familia de la universidad del salvador; directivos y docentes
A los alumnos que eligieron este programa como meta de sus aspiraciones futuras.
A los gobernadores de distritos de Rotary lnternational, anfitriones de este programa y de otros distritos, a los clubes rotarios y otras entidades que, por distintas vías, suman esfuerzos tras un ideal común.
A los consejeros de los becarios y a su coordinador EGD Carlos Matalon, como así también a los integrantes del comité interdistrital que tanto empeño han puesto en este propósito.
Y en este aspecto no puedo dejar de mencionar el enorme orgullo que siento de haber sido el primero de los coordinadores de esta relación entre Rotary, la universidad y los becarios como así también el iniciador del comité interdistrital que le sirvió de valioso apoyo
Gracias, muchas gracias a nuestra Fundación Rotaria por esta posibilidad excepcional de hacer el bien sin distingos
Y gracias también a todos quienes han contribuido a la vigencia de este centro de Rotary para estudios internacionales por acompañarnos hasta hoy.