• Editorial Rotaria Argentina |

    E. Zeballos 4220, Rosario, Santa Fe (CP 2000)

Foto de Carlos E. Speroni

Carlos E. Speroni

EDRI 2005-2007. Rotary Club Monte Grande del Centenario
"Vigésimo Aniversario de la Convención Argentina 2000"
Abril 2021

Admirador del poeta, recuerdo aquello de Carlos Gardel en su nostálgico “Volver”:

"Sentir, que es un soplo la vida, que 20 años no es nada...
Vivir, con el alma aferrada a un dulce recuerdo".


Es que así han transcurrido estos 20 años, recordando sentimientos y vivencias que nos permitieron demostrar que las dificultades fueron alicientes, y que los homenajes fueron compartidos entre los que se nos anticiparon al tiempo de todos y aquellos que aún podemos atesorarlos.

No quiero hacer nombres para no caer en involuntarios olvidos, pero recordando la conformación de los comités, sus responsables, sus coordinadores, las damas portadoras de la ya histórica y tradicional estola con los colores patrios, el valioso equipo de socios de tantos clubes rotarios de Paraguay, Uruguay y Argentina, se estruja el corazón ante tantas ausencias, ante tantos merecimientos, ante tantos desinteresados aportes que hoy, en este aniversario, nos mueven a decir: ¡gracias!

Tan solo un "gracias" cargado de sentimiento para quienes, desde sus distintas posiciones, lograron hacer de la Convención Buenos Aires 2000 la Convención Argentina 2000; la de todos, la que, desde Buenos Aires, la “París de Sudamérica”, se irradió al mundo de Rotary dejando un recuerdo imborrable y demostrativo de las capacidades empleadas ante el desafío enfrentado.

No puedo dejar de destacar la hidalga actitud del Rotary Club de Buenos Aires quien, como anfitrión, tuvo a su cargo la organización local. La misma obtuvo un superávit superior a los USD 90.000 que, perteneciéndole legítimamente, resolvió distribuir entre todos los clubes rotarios de Argentina y los compartidos con Paraguay y Uruguay que se asociaron en la organización, de acuerdo a sus contribuciones para el financiamiento del Comité Anfitrión, dando otro ejemplo de reconocimiento y solidaridad con todos quienes fueron sus colaboradores desinteresados en el magno evento y el que ha quedado como ejemplo, aun no repetido por otras convenciones, del amplio espíritu solidario que los distingue.

Un 4 de junio, 20 años atrás, vivíamos los instantes finales de un sueño que se comenzó a soñar una década antes y que se pudo hacer realidad con el gran esfuerzo compartido. Sí, con el esfuerzo de todos, que, integrando un grupo único e inolvidable, pudo demostrar a parte del mundo incrédulo de Rotary que en esta región existía un rotarismo serio y comprometido, con capacidad de gestión y muchísimo entusiasmo. Dimos razón de ello, se nos recuerda así y será el valioso legado para que nuestros sucesores, en los tiempos por venir, puedan superarlo.

Un enorme "gracias" que no hago en nombre propio, porque comprende a todos y cada uno en nombre de todos y cada uno de los que nos sentimos hermanados por el milagro de nuestra Argentina 2000.

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